La ruta de acceso a la reserva nos permite disfrutar del paisaje, su inmensidad, su aire intenso y sus cielos transparentes. A unos 25 km. antes del ingreso a la misma, sobre la ruta provincial n-1, en el km. 234, podemos observar la antigua estafeta de Correos y Telégrafos de “Dos Pozos” situada en la cabecera de dicho paraje. Y a 300 mt., encontramos la estancia “La Antonieta” fundada a fines de la década de 1910, por Don Vicente Martino.

En este punto, el visitante hará su primer punto de contacto directo con el mar argentino, justo en la bajada de “Dos Pozos”. Este sitio es el más destacado de toda la ruta de acceso a la reserva.

La fauna que habita la meseta atraviesa los caminos libremente. Podemos observar manadas de guanacos, y choiques, pequeños ñandúes, típicos del lugar. A medida que nos aproximamos a la costa, el aire se hace salobre y las aves marinas surcan el cielo: gaviotas australes, skúas o salteadores, cormoranes reales y de cuello negro, palomas antárticas, gaviotines y petreles. El océano alberga en esta zona a muchas especies: lobos marinos, elefantes marinos, ballenas francas, delfines(toninas) y orcas. El avistaje y contacto con esta increíble fauna en su habitat natural será, para el visitante, una experiencia extraordinaria.

Dentro del Área natural, la visita a la reserva propiamente dicha, se realiza a través de senderos que permiten un contacto directo con los pingüinos. De esta manera se puede observar de cerca su comportamiento, costumbres y curiosidades.